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martes, 20 de abril de 2010

La delegación del humor, "Se cuecen habas" en Argentina


La delegación del humor

UN GRUPO DE HUMORISTAS GRÁFICOS PERUANOS PRESENTA SU TRABAJO EN BUENOS AIRES. LA MUESTRA TIENE COMO PREMISA QUE MALES COMO LA CORRUPCIÓN, SON UNIVERSALES
Martes 20 de Abril del 2010


En esta delegación no hay mandatario a la cabeza ni siquiera ministros ni congresistas prestos a declarar sobre proyectos e intercambios en nombre del futuro de una nación y un pueblo. En esta delegación hay hombres que se mueven en otros terrenos: más corrosivos (no corruptos) en su papel. Y su papel (de periódico y revista) suele ser el del artista que desbarata a cualquier político y estrella del espectáculo y las artes y letras peruanas hasta desmitificarlo con dosis de humor e ironía.

“No seremos la OEA ni la CAN, pero al menos con nosotros la gente sonríe más. Así, con una sonrisa amplia y franca, esta selecta delegación de autores peruanos estrecha lazos históricos y comprobados de hermandad entre Argentina y el Perú”, ha escrito a modo de manifiesto la delegación que viajó a Argentina, entre humoristas gráficos y caricaturistas, a presentar la exposición “Se cuecen habas”, una serie de trabajos que muestra con agudeza la actualidad política nacional. Estos hombres de la tinta son: Mario Molina, Julio Carrión, Omar Zevallos, Pepe Sanmartín, Andrés Edery, Nebver San Martín, Mechaín Doroteo y Javier Prado.

Albergados en el salón de la Alianza Francesa en Buenos Aires desde ayer, la muestra parte del dicho popular (César Moro escribió “En todas partes se cuecen habas, pero en el Perú solamente se cuecen habas”) que esconde la sabiduría del pueblo para referirse a que los males no vienen solos, que uno los magnifica cuando son propios, pero que son universales.

“Piense, por ejemplo, en un acto de corrupción como el soborno, que suele cambiar de nombre de acuerdo con el país: coima, mordida, mamadera, valija, ala, aceitada, sobeta, ñuca, la mía, matraca o caixinha. Si la corrupción fuera un libro, sería el “best seller” más traducido del mundo. Ante esta evidencia, muchos quizá se consuelan sentenciando “en todas partes se cuecen habas”, y a los humoristas, como sabemos que hay tantas, no nos queda más que agregarle jamón, mantequilla, sal y pimienta al gusto, para hacerlas más llevaderas y darle mejor sabor”, agrega nuestra delegación peruana.
Vía El Comercio.

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