jueves, 12 de junio de 2008

70 años luchando por la justicia



Aquel adolescente afiebrado, Jerome Sieguel, no imaginó la repercusión que tendría su visión de aquel personaje venido de las estrellas que era capaz de saltar el más alto de los edificios de un solo impulso.


Llega junio y el más emblemático e imitado de los personajes de cómic y de la fantasía popular apaga velitas. 70 años cumple el último hijo de Kryptón deleitándonos con sus proezas que se resisten a desaparecer de nuestra mitología contemporánea.


En un comienzo rechazado como tira diaria para periódicos, dibujada simplonamente por Joe Shuster, es rescatada para probar suerte en una revista que publicaría material inédito de comics que se estaban popularizando en ese formato en la década del ´30.


Así, 6 años después de estar en carpeta, las mismas tiras diarias arregladas para el formato de la revista verían la luz en gloria y majestad en la hoy mítica Action Comics nº 1 que en realidad salió a los kioscos en abril de 1938, aunque figura en portada junio de ese año, y es esta fecha impresa la que al final se impone a través de las generaciones y aniversarios del poderoso extraterreno que se mezcla con los humanos de Villachica y más tarde Metrópolis.


Desde entonces que la imagen de este hombre más rápido que una bala ha sido clonada y deformada en miles de paladines de mallas multicolores y ha alimentado ensayos de estudiosos del cómic y la cultura de masas y hasta de políticos, filósofos y teólogos.


Resumiendo la trama de esta gran saga podemos decir que Kal-El, así es su nombre en su planeta de origen Kryptón, es enviado a la Tierra en una nave para librarse de la muerte en su mundo nativo que se hace añicos por diversos motivos.


Restos de este malogrado cuerpo celeste acompañarán el viaje del pequeño y será su principal punto débil: kryptonita.


Criado por humildes y nobles terrícolas en los campos del estado de Kansas no será sino hasta que se mude a la gran ciudad, Metrópolis, que su leyenda se iniciará como el hombre de acero, donde la reportera Luisa Lane le bautizará como Superman, sin saber que este prodigio es su timorato colega, Clark Kent.


Con el tiempo se aliará con otros fenómenos como Flash, Mujer Maravilla, Aquamán, Linterna Verde y Batman, otros personajes generados tras el éxito editorial de Superman.


Y no sólo en el formato impreso alcanzará éxito, sino que otros medios lo ensalzarán, como la radio, la televisión, el cine y el teatro o bien las novelas y hasta los videojuegos.


Y no hemos considerado los coleccionables con su imagen.


A través de sus miles de aventuras salvando al mundo aparecerán en sus mitos parientes del malogrado Kryptón, incluso mascotas, o villanos.


No podemos olvidar a su Némesis humano Lex Luthor, uno de los poderosos enemigos, así como otros meta humanos y muchos alienígenas siendo en las manos de uno de estos, Doomsday, que encontrará la muerte en una memorable saga de 1992.


Acorde a los tiempos, las modas, Superman cambiará radicalmente su apariencia en 1997 tras contraer matrimonio con una de sus muchas novias, su eterna enamorada Luisa Lane, pero retomará al año su clásica apariencia.


Con una pobre reciente incursión cinematográfica será la serie televisiva Smallville, que narra la adolescencia del titán, la que genere más interés en las andanzas del último hijo de Kryptón, símbolo del mundo occidental y ejemplo de que en los Estados Unidos cualquiera, venga de donde venga, puede triunfar.


Reconocible en la mayor parte del planeta, hoy el hombre de acero de la mano de osados guionistas y excelentes artistas gráficos intenta seguir en el medio que le vio nacer, la revista de cómic o historietas, para perpetuar su leyenda que hoy recordamos y celebramos a la vez que él, con un súper soplido, sus 70 velitas apagará mientras, de seguro, pide un deseo: poder seguir luchando por la justicia, la libertad y el estilo de vida americano.

ilustración de TEC con diseño de escudo de Renzo Soto.









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