sábado, 12 de julio de 2008

LaNuez entrevista a Don Sixto Valencia el dibujante de Memín Pinguín


Don Sixto Valencia, el dibujante de Memín Pinguín en medio de la batahola que se ha levantado en EEUU por las denuncias de racismo en contra de este popular y reconocido personaje latinoamericano, se da un tiempo para contestar nuestras preguntas en exclusiva para Perú.

¿Estimado don Sixto es inevitable referirse a este nuevo escándalo de un supuesto racismo contenido en el personaje de Memín, que es lo que piensa y siente en este momento?
Bueno, lo mas importante es que el personaje está vigente y no pasa inadvertido el dibujo. Espero que gane las elecciones Obama para que se acabe el racismo en Estados Unidos ya que es donde se presenta con mayor frecuencia esta diferencia entre, culturas, razas, clases sociales y de cualquier origen.

¿Qué pensó cuando la misma Casa Blanca, salió a declarar que el personaje contenía “estereotipos raciales ofensivos”?
Que a mí me dio risa, porque realmente mi preocupación eterna fue hacer simpático y bonito a Memín, que aquellos que han mencionado como a Memín como racista tienen una total ignorancia acerca de nuestra cultura popular mexicana. Además como dibujante te tienes que documentar para darle el parecido, tienes que ver como son los rasgos de un niño africano, por lo que tuve que recurrir a los negritos como Ebony del Sprit y otros más.

¿Cómo recuerda la época histórica en que apareció por vez primera Memín Pinguín?
Tengo muy buenos recuerdos, eran los años sesentas aún yo era joven y hermoso. Fue muy emocionante saber que la revista en su primer número había alcanzado una venta inimaginable, era una época en que la gente en México se entregaba a la lectura no había competencia con la televisión, además el contenido de las historias y aventuras de Memín era muy blanco y resaltaba mucho los valores; como el amor, la amistad, el compañerismo, la lealtad, etcétera.

¿Se guió mucho o poco del diseño precedente de Alberto Cabrera ?
Bueno sí, al principio el personaje es el mismo con las características que solicitaba la Sra. Yolanda, empecé a dibujar a Memín como lo dibujó Alberto Cabrera, pero era un negrito muy feo, realmente Memín se transformó con el tiempo y tuvo su estilo propio adquiriendo la apariencia que ahora todos conocen y recuerdan.

¿Cómo se llega a constituir la apariencia de Memín? ¿Tenía alguna referencia en mente?
Mira la Sra. Yolanda Vargas, la autora, hacía dueto con su hermana y cantaban, o bueno eso es lo que ella decía, un día estando de gira en Cuba, quedó prendada de los niños cubanos y así surgió el personaje. Cuando escribió Almas de niño, que se editaba en la revista Chamaco en los años cincuentas la idea fue dibujar un niño negrito con rasgos caricaturescos a diferencia del resto de los personajes. La Sra. Yolanda lo describía, como un niño chaparro, calvo, de orejas prominentes, bembón y con ojos de plato.

¿Que tiempo le llevaba realizar una historieta completa?
La revista se publicaba semanalmente, tenía que hacer un episodio de 32 láminas de 4 a 6 cuadros cada una, para completar este trabajo lo realizaba haciendo 5 cartones por día, además de que también se hacía la portada. En la primera edición se hizo en medio tono con la portada a color, pero la reedición que se hizo en los años ochentas se volvió hacer cuadro por cuadro, todos los cartones con todo y portadas, es la serie que se está reeditando actualmente.

¿Recibía algún tipo de asistencia para las tintas, color u otra parte del trabajo?
Sí claro, contaba con un equipo de ayudantes; uno hacía la letra, otro hacía el medio tono, otro hacía los fondos, y también había el que hacía el trazo, mi función era entintar todos los dibujos y darle el estilo propio al dibujo.

¿Cómo era trabajar con Yolanda Vargas en los guiones, hacía muchas indicaciones sobre el desarrollo gráfico o dejaba libertad para interpretar el guión?
En un principio fue muy exigente, pero ya cuando conoció mi trabajo me dejó en libertad para hacer lo que me inspiraba el argumento, fue muy agradable trabajar con ella, nos entendimos muy bien y pudimos trabajar muy a gusto. Se mostró satisfecha con mi trabajo, le agradaba como interpretaba y movía a los personajes de acuerdo con la época, yo siempre traté cada episodio de adaptarlo y ambientarlo con todos los elementos posibles; con los carros en la calle, con los barrios que conocía, perros corriendo detrás de un gato, incluso los personajes de relleno dibujaba al primero que se me aparecía.

¿Por qué cree que un personaje como Memín llegó a ser tan popular?
Por la blancura de los argumentos y por mi dibujo por supuesto, en esa época ya empezaban haber revistas eróticas y de violencia, y en contraste Memín era muy inocente, no obstante que era un niño muy travieso, pero era muy singular, cuando se necesitaba que fuera el más tonto, lo era; y cuando se necesitaba que fuera el más brillante e inteligente también lo era y eso le gustó al público que lo leía, además era muy divertido, aunque no tuviera textos, Memín siempre hacía algo inusual que llamaba la atención.

¿Considera que los contenidos de Memín siguen vigentes, o el tiempo esta haciendo mella en la historieta.
Las épocas cambian y no es lo mismo la frescura del argumento en un inicio y en sus reediciones. Actualmente la historieta, al menos la de Memín, tiene un acérrimo enemigo que es el medio electrónico ahora los niños prefieren estar pegados a la computadora y a los videojuegos, los entretenimientos son diferentes, y por lo tanto las aventuras de Memín ya nos les llama la atención. Sin embargo me he llevado agradables sorpresas de que los que leyeron Memín en los años 60’s y luego en los ochentas y que ahora son abuelos y papás recomiendan mucho esta lectura a los niños. Pero los chamacos de hoy ya andan en “otra onda”.

Memín será siempre su obra imperecedera, pero de hecho usted empezó dibujando otros personajes como El Látigo negro, Biografías Selectas, Cuentitos, Fabulitas, y El Súper Charro que salía en la revista "Criollo, el caballo invencible". ¿Nunca pensó que le hubiera gustado realizar nuevamente historias con otros personajes?
Claro que sí, me hubiera gustado mucho seguir ilustrando obras clásicas, pero el problema está en que hay carencia de argumentistas en México que hagan adaptaciones de obras literarias a un guión de historieta, por decirte algo, el personaje que mayor satisfacción me ha dejado es el Periquillo Sarniento de Fernández de Lizardi, una novela clásica de la literatura mexicana, la adaptación que se le dio al guión fue realmente extraordinaria, tanto así, que casi el personaje de la historia me indicaba como tenía que hacer el dibujo, creo que se dibujaba solo. Otro fue Balám, un príncipe maya que era una historieta de mucha aventura y acción en la Selva Lacandona, también el argumento fue increíble.
Creo que Memín Pinguín no es lo que mejor he hecho, sino es el personaje que más fama ha adquirido, tanto hasta convertirse en un clásico de la historieta mexicana que ha alcanzado tonos y matices internacionales, sociales, políticos y hasta presidenciales.

Don Sixto usted ha vivido la edad de oro de la historieta mexicana ¿cómo recuerda esos años dentro de esa industria, se ganaba bien, se trabajaba mucho, con que otros profesionales de la historieta coincidió en esas épocas?
Se trabajaba mucho, se editaban muchas revistas que alcanzaban un tiraje impresionante de publicaciones, por eso se tenía que contar con un equipo de trabajo, pero como siempre las ganancias eran para los editores y distribuidores de revistas, yo siempre he estado luchando por hacer bien las cosas, así como, Gabriel Vargas que dibujó la Familia Burrón, que se volvió independiente y él mismo fue su propio editor. Pero es “ir contra la corriente”.
En esos tiempos se ganaba lo suficiente para irla pasando, para comer, para vestir y pagar a los ayudantes, el problema es que la tajada mayor se la llevaban y se la siguen llevando las editoriales, porque nunca en México se ha reconocido el derecho de autor.
En lo referente a la época de oro, yo no soy tan veterano, pero si tuve la oportunidad de conocer a los grandes de la época como; a Pancho Flores, Antonio Gutiérrez, Arturo Casillas, por mencionarte algunos, pero al que realmente admiraba era a Will Eisner que dibujaba el Spirit, vino a México a la “Conque” y fue un gran honor estrechar aquella mano maestra.

¿Qué reconocimientos le ha traído hasta el momento Memín?
El reconocimiento y el gusto del público lector, el haber divertido a través de mi trabajo a varias generaciones, que la revista alcanzó a venderse hasta un millón y medio de ejemplares a la semana, el que me ha dado la oportunidad de conocer las opiniones de altos funcionarios y políticos que me han felicitado porque leyeron a Memín en sus años mozos y se rieron a montones por sus divertidas aventuras y sobre todo el que hasta el día de hoy les guste el trabajo que realicé.

Alguna anécdota o historia del personaje en particular que usted aprecie o recuerde con más atención o cariño?
Ufff, hay tantas que no puedo escoger una en especial, pero te voy a contar la primera que me viene a la mente: es una aventura donde Memín con sus amigos fueron a jugar fútbol, y Memín mete un gol pegándose el balón con un chicle en la cabeza y se mete caminado a la portería ante la sorpresa de todos: es una babosada, pero es lo que generalmente hacía Memín.

¿Cómo empezó en el dibujo, se vio alguna vez como un autor reconocido? ¿Qué dibujantes cree, fueron influencia en su obra?
Los primeros dibujos que empecé a copiar fueron los de Germán Butzé de los Supersabios, seguí con Pancho Flores, Will Eisner, Alex Raymond, a todos los dibujantes consagrados les copiaba algo y creo que de todos se me quedó algo.
Como autor reconocido nunca me imaginé, yo me inicié dibujando lo que veía, tenía la habilidad para plasmar lo que estaba a mi alrededor y a la gente le gustaba, y a mi me gustaba que les gustara lo que hacía. Creo más bien, que fue la pasión que he tenido por el dibujo lo que se reconociera la calidad de mi dibujo.

Actualmente, sigue dibujando, tiene algún proyecto en mente y alguno en particular para el personaje de Memín Pinguín.
Sí, afortunadamente sigo dibujando historietas cortas como la de Ferromex, hasta hace poco dibujaba las Aventuras del Dr. Simi y constantemente me mandan hacer ilustraciones. Con Memín pués si tenía algo en mente, pero en la Editorial ya no me dejaron dibujarlo, tal parece que Memín ya cumplió su ciclo con mi pincel y ahora le dieron otra imagen que la verdad no me agrada nada. Hay algunos planes de hacer un libro que se llame “Aprendiendo a dibujar con Sixto Valencia”, recientemente hice una historieta que se llama “Tina Poblana”, donde una indígena mazahua viene a la ciudad con su mamá a buscar mejores oportunidades de vida y pasan las de Cain, porque se topan con una serie de obstáculos y para superar cada problema hacen un bola de peripecias. Haber si con esta revista no me cae el Instituto Nacional Indigenista y me vuelven acusar de andar discriminando a los indígenas.

¿Cómo ve el estado actual del Comic en México?
Desgraciadamente desastroso, la historieta mexicana está pasando por una crísis grave en vías de extinción, no hay historieta que valga la pena, las editoriales que realizan historietas pagan muy barato el trabajo y esto se ve reflejado en la calidad de los dibujos y argumentos. Aunque hay muy buenos artistas no tienen el campo o el área de acción donde mostrar su talento, porque están sometidos a lo que las editoriales quieran arriesgar y a ese paso no se logra nada. Yo tengo la esperanza de que algunos de los aficionados del comic o nuevos artistas tengan la intención de invertir en los buenos elementos y hacer algo de calidad como en Europa, recopilaciones de buenos artistas y que sean publicados para venderlos en el extranjero. En México como en toda Latinoamérica hay mucho talento, solo falta el impulso y el apoyo económico para darlos a conocer. Hay intentos de algunos grupos de dibujantes, pero no son suficientes, tienen que hacer mucho más ruido para llamar la atención de los inversionistas.
Ahora si a esto le sumamos, que la Manga está ganando terreno en todos los campos y que los super héroes americanos son impuestos estratégicamente con la mercadotecnia y propósitos comerciales, pues nuestra historieta mexicana está en la lona

¿Y finalmente qué dotes a su juicio debería de tener alguien que quiera dedicarse a ser un profesional de la historieta?
A todos los aspirantes al mundo de la historieta, yo les recomiendo que le den cuerda a su imaginación, que desarrollen los personajes que han hecho, porque alguno de esos puede que sea el que ocupe, en el futuro, el lugar de Memín. Es una tarea no fácil porque, en mi opinión deben de aprender a dibujar con lápiz, y luego utilizar la computadora pero como una herramienta más de trabajo, no como un elemento de inspiración y creación. Insisto el éxito de la historieta es, que sea hecho por historietistas, como lo fue en la época de oro, Pancho Flores, Arturo Casillas y otros hacían sus propios argumentos y dibujos, y realmente se notaba el sentimiento que plasmaban. En la actualidad los jóvenes se ven envueltos y se dejan empujar hacia lo meramente comercial antes que lo artístico y como lo dije hace poco dibujar, dibujar y dibujar hasta “que se les caigan los ojos”.

Muy agradecidos por su atención maestro.


La entrevista, tratándose de un tema tan actual como el racismo, la corrección política e intolerancia ha encontrado rápida repercusión en la blogósfera:
Desde España el Blog "La Carcél de Papel" , y "Entrecomics" ya han enlazado la entrevista. También lo hace el blog Mexicano Supercomics , Cartelera DF, y el blog de la revista El Metiche. Donde ademas encontramos esta alucinante foto, Capulina y el Santo toreando juntos.

Kappel el Humorista Grafico argentino hace eco de la entrevista muy amablemente.
Gracias a todos y al maestro Sixto Valencia , quien es una figura descollante de la historia del comic mexicano y cuyo trabajo debe ser re descubierto en su verdadera dimensión y época.
Las opiniones diversas sobre el tema continúan , el dibujantre de la revista MAD, Tom Rirchmond ironiza sobre el caso señalando lo rapido que Wall-Mart retiro los comics de Memín ante una sola queja de alguien que no conocía el entorno en que fue creado el personaje,también aportan desde el blog "Tras las Turquesas Cortinas" como hay una equivodada politica editorial en Vid, la editora de esta recopilación, y también se puede leer sobre lo que opininan Magda Díaz desde el blog Apostillas Literarias.